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Lactancia

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La historia de mi lactancia

Fecha: agosto 1, 2014 Autor: Elisa Morcillo Diez Categorías: Lactancia 0

Semana mundial de la lactancia materna 2014: 1-7 Agosto Yo siempre había tenido claro que iba a dar de mamar a mis hijos, es lo que había visto en mi casa, lo que mi madre había intentado hacer con nosotros, aunque por desgracia la desinformación del momento la llevara a dejarlo mucho antes de lo que ella hubiera deseado. Con el nacimiento de mi hermano pequeño pudo quitarse esa espinita y mantuvo una lactancia prolongada hasta casi los 3 años.
Como veis, con una vivencia así dentro de mi familia, ¿cómo no iba a querer yo algo igual de bueno para mis hijos?

Cuando me quedé embarazada, me surgió la necesidad de empezar a saber de todo, de plantearme mogollón de cosas que antes ni sabía que existían. Empecé a asistir a reuniones a diestro y siniestro, “La Liga de la Leche”, “El Parto es Nuestro”, charlas de “EntreMamas”, leí muchos libros de lactancia y crianza y Carlos González se convirtió en mi ídolo particular.

No quería dejar nada al azar, quería que todo me saliera perfecto, parto natural, lactancia prolongada, crianza respetuosa. Por desgracia, mi primer parto no fue tan bien como me hubiera gustado, pero a pesar de nos ser como yo me lo hubiera imaginado, la lactancia fue viento en popa desde el principio, el peque salió enganchado del paritorio, hacía tomas muy frecuentes y ganaba peso de manera adecuada. Yo siempre he sentido molestias en el pezón, pero el agarre era adecuado, nunca he tenido grietas, por lo que deduzco que mi pecho es sensible, muy sensible, por lo que poco a poco me tuve que ir acostumbrando a la nueva sensación.

Lactancia de Diego en el jacuzzi - Bebemundi

Así estuvimos Diego y yo, superando comentarios inapropiados, la crisis de los 3 meses (que para mi fue inexistente), la incorporación de la alimentación complementaria, la vuelta al trabajo, nada podía con nuestra lactancia.

Cuando Diego tenía 9 meses me volví a quedar embarazada de nuevo. Tenía claro que quería continuar con la lactancia, y aunque sabía que había muchas posibilidades de que mi niño se destetara en algún momento del embarazo, algo me decía que no iba a ser nuestro caso. Y así fue, todo el embarazo con él enganchado. No voy a decir que fuera fácil, a partir del 4º mes la producción fue disminuyendo por lo que tuve que empezar a meter otra fuente de lácteos. El pecho empezó a sensibilizarse más de lo que podía soportar. Luchamos muy fuerte con la agitación del amamantamiento, pero seguí, quería seguir, quería llegar al tándem, quería experimentar esa sensación.

Lactancia durante el embarazo

El día del parto llegó, todo fue fenomenal, todo me salió según lo esperado (la historia de mi parto “SIN”, como yo lo llamo, en un hospital público, que algún día contaré en otro artículo) y salí del paritorio con mi otro peque también enganchado. Las molestias persistían, pero pensé que poco a poco se iría disminuyendo la sensibilidad del pezón.
Al poquito vino a verme Diego al hospital y empezamos con el tándem, una teta para cada uno. Reconozco que ésta fue una de las poquísimas veces que me he puesto uno en cada, no lo puedo soportar, me pongo muy nerviosa. Me da mucha pena no poder dar a los dos a la vez, pero molestia de pezón al cuadrado es más de lo que puedo soportar.

Lactancia materna de Aarón

Aquí entraron en juego las negociaciones con Diego, ahora si, ahora no, lo siento pero no me apetece, ahora está Aarón y no puedo darte a ti….que momentos tan duros, ver a tu hijo llorar porque quiere teta pero no le puedes consolar, porque estás con el pequeño, porque no te apetece, porque no es el momento. La agitación del amamantamiento no nos abandonaba, e incluso comenzaba a ser más fuerte cuando Diego se enganchaba. Me planteé en muchas ocasiones si no hubiera sido mejor aprovechar la disminución de producción en el embarazo y las escasas tomas de Diego en ese momento para destetarle. Pero en cuanto Diego se desenganchaba se me iban esos pensamientos y me repetía una y otra vez que tenía que seguir, que esto era muy bonito para que acabara ya.

Lactancia en tandem

Pese a los momentos duros , las molestias, y alguna mastitis, hemos conseguido superar todo y llegar hasta el momento actual. Aarón ya tiene 7 meses y ha comenzado con la AC, por lo que tengo más libertad en ese sentido. Diego, con 2 años y 2 meses, ha disminuido mucho sus tomas y es capaz de entender nuestras negociaciones.

Pero ahora tenemos un nuevo problema, y aquí os pido a todas vuestra ayuda, a ver como lo podemos superar. Desde hace más o menos 2 meses, al mamar Diego me clava los dientes de arriba en el pezón, tan fuerte que cuando se desengancha me los deja marcados y si la toma se alarga demasiado puede llegar a hacerme herida. Yo se lo digo, cariño, no me claves los dientes, ten cuidado, abre más la boca, le quito y le vuelvo a poner, pero nada, es un vicio que ha cogido y que no puedo hacerle entender. No se que hacer, si sigue así me temo que ha llegado ya el final de su lactancia, porque el dolor me condiciona para dar al pequeño. Me da tanta pena, no creo que sea ahora el mejor momento para el destete, no estamos preparados, pero no se como seguir. Os pido vuestra ayuda si habéis pasado por algo similar.

Pues ésta es nuestra historia, quizá no sea de las más bonitas o de las más idílicas, pero es que la lactancia es así, bonita, una experiencia única, un “Regalo para toda la vida”, pero dura, compleja y sacrificada a la vez. Todo lo que podamos informarnos, reuniones, libros, grupos de apoyo, nunca será demasiado para superar con éxito los posibles baches que puedan ir surgiendo. Hay que luchar, hay que seguir, porque la recompensa es demasiado buena para tirar la toalla en el camino.

Os deseo a todas una FELIZ LACTANCIA PROLONGADA!!

Bebemundi. Se agradecen los comentarios.

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